Howard G. Buffett llegó al Chocó junto a Shakira, pero no es un acompañante circunstancial ni un simple heredero de uno de los hombres más ricos del mundo. Es empresario, agricultor, fotógrafo, autor y filántropo; dirige desde 1999 una fundación que trabaja en seguridad alimentaria, conflictos, desarrollo rural y trata de personas. En Colombia, además, tiene una historia que incluye desminado humanitario, sustitución de cultivos, educación y una ciudadanía concedida por el Estado.
Su presencia en Quibdó tiene una explicación concreta: la Fundación Howard G. Buffett se comprometió a trabajar con la Fundación Pies Descalzos de Shakira en la reconstrucción de diez escuelas del Chocó, mientras la cantante concentrará sus esfuerzos en la recuperación de la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba.
La alianza no nació con el terremoto del 10 de agosto. Buffett y Pies Descalzos ya habían trabajado juntos en proyectos educativos en Colombia. La emergencia, sin embargo, llevó esa relación a uno de los territorios más golpeados del país y puso frente a las cámaras a un filántropo que, pese a haber invertido durante años en Colombia, sigue siendo poco conocido para la mayoría de los colombianos.
Por qué Howard Buffett llegó al Chocó con Shakira
La visita ocurrió el lunes 17 de agosto, una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que tuvo su epicentro en el Chocó. Shakira y Buffett recorrieron instituciones educativas afectadas en Quibdó y conocieron la situación de las comunidades que quedaron con viviendas, escuelas y servicios destruidos.
La agencia Associated Press reportó que alrededor de 40 escuelas quedaron completamente destruidas en el departamento y que cientos más resultaron afectadas. En ese contexto, la educación se convirtió en una de las prioridades de la reconstrucción: no solo por los daños físicos, sino porque miles de niños pueden quedar sin clases durante meses si el sistema no se recupera rápidamente.
La relación con Shakira explica la presencia de Buffett. La Fundación Pies Descalzos tiene más de dos décadas de trabajo en Colombia y ha construido o intervenido instituciones educativas en zonas vulnerables. En el historial oficial de la organización aparece una primera escuela en Quibdó, entregada en 2005, y una alianza reciente con Buffett para construir un colegio en Tibú, Norte de Santander.
Durante la visita a Quibdó, Buffett resumió su disposición con una frase breve que explica por qué terminó allí:
“When she calls, I come” (“Cuando ella llama, yo voy”), dijo Howard Buffett durante la visita, según Associated Press.
La frase habla de confianza personal, pero también de una relación de trabajo. Shakira tiene la capacidad de movilizar atención internacional y Buffett aporta experiencia, recursos y una fundación acostumbrada a operar en territorios difíciles.
Qué se comprometieron a hacer en el Chocó
Los anuncios de la visita deben separarse para entender quién aporta qué:
- La Fundación Howard G. Buffett trabajará con Pies Descalzos en la reconstrucción de diez escuelas en Quibdó y zonas rurales del departamento.
- Shakira anunció que concentrará sus esfuerzos en la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba, una institución clave para la educación superior del departamento.
- Global Citizen comprometió US$500.000 para apoyar la recuperación educativa.
- Live Nation anunció otros US$500.000 como aporte equivalente dentro de la alianza con Global Citizen.
- CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, sumó US$250.000.
El paquete inicial llega así a US$1,25 millones, pero esa cifra no debe presentarse como una donación personal de Shakira ni como un desembolso único de Buffett. Los recursos tienen distintos aportantes y destinos. El compromiso de la Fundación Howard G. Buffett está asociado específicamente al trabajo con Pies Descalzos para las diez escuelas.
La aclaración es importante porque una cosa es anunciar recursos y otra comenzar obras. Todavía deben conocerse los estudios técnicos, los predios, los diseños, los cronogramas, los contratos, la distribución territorial y el mecanismo de vigilancia de los aportes. La reconstrucción de una escuela no termina con el anuncio de una donación: exige resolver transporte, servicios públicos, alimentación escolar, dotación y permanencia de los estudiantes.
Quién es Howard G. Buffett
Howard Graham Buffett es uno de los tres hijos de Warren Buffett, el inversionista estadounidense que durante décadas estuvo entre las personas más ricas del mundo. Sin embargo, su perfil no es el de un ejecutivo de Berkshire Hathaway ni el de una figura dedicada a administrar las inversiones de su padre.
Howard se ha presentado durante años como agricultor, fotógrafo, escritor y viajero. Ha recorrido más de 150 países y ha concentrado su actividad filantrópica en lugares donde la pobreza se mezcla con conflictos armados, inseguridad alimentaria, desplazamiento y debilidad institucional.
En 1999 creó la Fundación Howard G. Buffett, cuya misión oficial es impulsar cambios que mejoren la calidad de vida de las poblaciones más pobres y marginadas, especialmente en circunstancias y geografías difíciles.
La fundación trabaja principalmente en tres áreas: seguridad alimentaria, mitigación de conflictos y lucha contra la trata de personas. Sus proyectos incluyen agricultura para pequeños productores, manejo del agua, desarrollo rural, fortalecimiento comunitario y apoyo a poblaciones afectadas por la violencia.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, reportó que la fundación canalizó US$457,9 millones en financiación para el desarrollo durante 2023. Esa cifra corresponde a la actividad global de la organización y no debe confundirse con el dinero destinado a Colombia.
La relación de Buffett con Colombia empezó antes del Chocó
La historia colombiana de Buffett se hizo visible sobre todo después de la firma del acuerdo de paz. Su fundación apoyó proyectos relacionados con el desminado humanitario, la sustitución de cultivos y el desarrollo de comunidades rurales afectadas por el conflicto.
La Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia reportó que la Fundación Howard G. Buffett entregó una donación de US$38 millones para fortalecer el desminado humanitario. El paquete incluyó vehículos, ambulancias, motocicletas, comunicaciones, tecnología, entrenamiento de caninos, paneles solares y otros elementos para facilitar el trabajo de las brigadas.
La misma agencia registró un aporte inicial de US$16,1 millones y una inversión adicional de US$22 millones mediante un acuerdo con el Gobierno colombiano. La suma explica la cifra de US$38 millones que aparece en los reportes oficiales.
El objetivo era liberar territorios contaminados con minas antipersonal para que las comunidades pudieran volver a caminar, cultivar y desarrollar actividades económicas sin el mismo nivel de riesgo. En 2018, la Agencia Presidencial de Cooperación informó que el apoyo ya había permitido entregar una unidad móvil con 68 vehículos y fortalecer operaciones en varios municipios.
En una declaración recogida por la agencia, Buffett explicó que su fundación respaldaba el desminado porque debía ser liderado por el Gobierno colombiano junto con las comunidades afectadas:
“Nos comprometimos a apoyar a la Brigada de Desminado Humanitario porque creemos que esta iniciativa la debe liderar el Gobierno de Colombia”.
La frase muestra una característica de su modelo filantrópico: no pretende reemplazar completamente al Estado, sino financiar capacidades públicas y comunitarias en lugares donde los recursos no alcanzan o donde la cooperación privada puede acelerar una respuesta.
Del desminado al Catatumbo y la educación
La Fundación Howard G. Buffett también se involucró en el Catatumbo, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado, la pobreza rural y los cultivos de coca. En 2020, Associated Press reportó que la fundación había comprometido hasta US$200 millones para apoyar un plan de transformación integral en Tibú y su entorno.
Ese plan incluía seguridad, formalización de tierras, sustitución de cultivos de coca por actividades lícitas y fortalecimiento de las comunidades. La cifra correspondía a un compromiso de varios años y no a un giro inmediato de dinero, una diferencia que debe mantenerse clara al hablar de sus aportes.
La cooperación educativa con Pies Descalzos es una línea distinta, pero relacionada con la misma idea de intervención territorial. La Fundación Pies Descalzos registra que en 2024 comenzó, junto con Buffett, la construcción de una escuela en Tibú. También reporta que su modelo combina infraestructura, alimentación, formación y acompañamiento a las familias.
Por eso la alianza en el Chocó tiene una lógica previa. Shakira aporta una organización con experiencia en educación y una capacidad extraordinaria para movilizar opinión pública, artistas, empresas y gobiernos. Buffett aporta una fundación que conoce la operación en territorios apartados y afectados por la violencia, además de recursos para proyectos de largo plazo.
El filántropo que también es colombiano
Howard Buffett recibió la nacionalidad colombiana en 2021, durante un acto encabezado por el entonces presidente Iván Duque en la Embajada de Colombia en Washington. En esa ceremonia también recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito.
La ciudadanía fue presentada como un reconocimiento a sus años de trabajo en Colombia. Para entonces, su fundación ya había financiado proyectos de desminado, seguridad alimentaria, desarrollo rural y sustitución de cultivos.
La relación con el país no es únicamente institucional. Buffett ha viajado a zonas rurales, ha visitado brigadas de desminado y ha recorrido territorios donde la presencia del Estado ha sido limitada. En distintos perfiles periodísticos se ha descrito su interés por visitar personalmente los lugares donde se ejecutan los proyectos, en vez de limitarse a recibir informes en una oficina.
Forbes Colombia ha reportado que la Fundación Howard G. Buffett ha entregado más de US$160 millones en Colombia desde 2008. Esa cifra reúne distintos programas y compromisos a lo largo del tiempo; no corresponde a una sola donación ni a un balance actualizado de todos los desembolsos ejecutados.
Por qué trabaja con Shakira
La alianza entre Buffett y Shakira tiene tres puntos de encuentro. El primero es la educación como herramienta para romper ciclos de pobreza. El segundo es la decisión de trabajar en territorios donde la infraestructura estatal y las oportunidades son más débiles. El tercero es la combinación de recursos privados con instituciones locales y organizaciones comunitarias.
Shakira conoce el lenguaje de la visibilidad internacional. Buffett conoce el de los proyectos, los presupuestos y la operación en regiones complejas. Esa combinación permite que una crisis local, como la destrucción de escuelas en el Chocó, llegue rápidamente a organizaciones capaces de movilizar dinero, equipos técnicos y alianzas.
No se trata, sin embargo, de una relación personal que deba presentarse como garantía de resultados. Las escuelas anunciadas deben cumplir con los requisitos legales y técnicos de Colombia, coordinarse con la Gobernación, las alcaldías y el Ministerio de Educación, y contar con mecanismos públicos de seguimiento.
También deben definirse las responsabilidades: qué construirá la Fundación Howard G. Buffett, qué financiará Pies Descalzos, qué parte asumirán Global Citizen, Live Nation y CAF, y qué obligaciones quedarán en manos del Estado. La solidaridad internacional puede acelerar la recuperación, pero no sustituye la responsabilidad pública de garantizar educación y reconstrucción.
Lo que queda después de la fotografía
Howard Buffett llegó al Chocó con Shakira porque ambos tienen una historia de trabajo en educación y porque la emergencia abrió una necesidad concreta: recuperar escuelas destruidas y evitar que miles de niños queden por fuera del sistema educativo.
Su nombre puede sonar nuevo para muchos colombianos, pero su fundación lleva años financiando proyectos en lugares que no suelen aparecer en las rutas de los grandes filántropos. En Colombia ha invertido en desminado, desarrollo rural, seguridad alimentaria y educación, y recibió la nacionalidad como reconocimiento a esa trayectoria.
El reto ahora será pasar de la visita a la ejecución. La reconstrucción de diez escuelas y de la Universidad Tecnológica del Chocó deberá medirse en aulas terminadas, estudiantes atendidos, recursos transparentes y comunidades que puedan volver a estudiar. La fotografía con Shakira fue el comienzo de la noticia; el verdadero balance llegará cuando las escuelas vuelvan a abrir.





