Con la primera vuelta presidencial a 32 días, Colombia tiene sobre la mesa dos radiografías electorales recientes que coinciden en el ganador de primera vuelta pero divergen profundamente en el tamaño de su ventaja y en lo que podría ocurrir en el balotaje del 21 de junio. La encuesta de AtlasIntel para Semana, realizada entre el 25 y el 29 de abril, y la de Invamer para Noticias Caracol y Blu Radio, levantada entre el 15 y el 24 del mismo mes, ofrecen dos lecturas del mismo electorado que los estrategas de cada campaña están leyendo con lupa.
Cepeda gana la primera vuelta, pero ¿por cuánto?
El punto de acuerdo entre ambas firmas es que Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, encabeza la intención de voto de cara al 31 de mayo. Ahí termina el consenso. Invamer, con 3.800 encuestas presenciales en hogares de 149 municipios y un margen de error de 1,89%, le otorga a Cepeda el 44,3% de los votos válidos, una ventaja de más de 20 puntos sobre el segundo lugar. AtlasIntel, con metodología digital de reclutamiento aleatorio y 4.037 encuestados, lo ubica en el 38%, una distancia mucho más estrecha sobre Abelardo de la Espriella, quien en esa medición alcanza el 27,2%, y Paloma Valencia, con el 22,9%.
La brecha entre ambas encuestas no es ruido estadístico: son seis puntos de diferencia para Cepeda y casi seis puntos de diferencia para De la Espriella. El debate metodológico de fondo es antiguo: las encuestas presenciales en hogares capturan mejor el voto rural y popular, donde el petrismo tiene su base más sólida. Las encuestas digitales, en cambio, sobrerrepresentan sectores urbanos con acceso a internet, históricamente más inclinados hacia la oposición.
La segunda vuelta es donde todo se rompe
Las diferencias se vuelven aún más dramáticas cuando ambas firmas proyectan escenarios de balotaje. Según AtlasIntel, Cepeda perdería frente a De la Espriella (47,8% contra 42%) y frente a Valencia (49,1% contra 40,6%), y solo superaría a Fajardo por menos de un punto dentro del margen de error. Invamer cuenta una historia completamente distinta: Cepeda ganaría la segunda vuelta contra todos sus rivales. Contra Valencia, la más competitiva según ese sondeo, el candidato del Pacto Histórico se impondría 51,2% a 46,6%, una ventaja de apenas 4,6 puntos que en febrero era de 34,5 puntos. Contra De la Espriella, Invamer le da a Cepeda el 54,6% frente al 42,6% del candidato de Defensores de la Patria.
Dicho de otro modo: AtlasIntel ve una segunda vuelta que Cepeda pierde, Invamer ve una que Cepeda gana ajustado pero gana. Para las campañas de Valencia y De la Espriella, ese abismo entre metodologías es la diferencia entre una estrategia de remontada y una de consolidación.
El Caribe, zona de disputa con identidad propia
Para la región Caribe, el mapa tiene sus propias coordenadas. La encuesta de AtlasIntel señala que, en el escenario de segunda vuelta entre Cepeda y De la Espriella, el candidato del Pacto Histórico ganaría en el Caribe, lo que convierte a los departamentos costeños en territorio estratégico para el bloque opositor. Sin embargo, los datos de Google Trends citados por Semana muestran que en Atlántico De la Espriella concentra el 66% del interés de búsqueda frente al 34% de Valencia, señal de que la disputa por el segundo puesto ya tiene un ganador claro en la región antes de que se abra una urna.
Invamer, con su metodología presencial que penetra más profundo en municipios no capitales, podría estar capturando mejor el comportamiento electoral del Caribe rural, donde el voto clientelar y las redes territoriales del petrismo han sido históricamente más determinantes que las preferencias declaradas en encuestas digitales.
La seguridad y Petro, las dos variables que pueden moverlo todo
Ambas firmas coinciden en que el estado de opinión sobre el gobierno es el otro gran termómetro de la campaña. Invamer registra una aprobación de Petro del 47,3% y una desaprobación del 48,9%, prácticamente en empate, con el país dividido exactamente en dos bloques: el 48,7% dice que votaría por un candidato a favor del gobierno y el 47,8% por uno en oposición. AtlasIntel, en cambio, le da a Petro una imagen negativa del 57,2% frente a una positiva del 40,5%, una fotografía más desfavorable para el oficialismo.
En ese contexto, la seguridad emerge como el tema con mayor potencial de inclinar votos. Invamer revela que el 60,8% cree que la paz total va por mal camino y el 61,7% afirma sentirse más inseguro con esa política, un flanco directo para la candidatura de Cepeda, su principal impulsor intelectual. Con 32 días para el 31 de mayo, la campaña que logre convertir esa percepción en votos concretos tendrá en sus manos la llave de la segunda vuelta.





