El precio de referencia de la gasolina corriente no subirá en octubre. El Gobierno dejó sin efecto el ajuste promedio de $46 por galón que había anunciado el 30 de septiembre y ordenó mantener los valores que venían rigiendo en septiembre.
Para Barranquilla, la decisión evita que el galón de referencia pase de $15.964 a $16.010. El alivio es pequeño en cada tanque, pero deja una pregunta de fondo: si el consumidor no paga el incremento este mes, ¿cómo se manejará el costo asociado al etanol y a la presión de los precios internacionales?
¿Cuánto se ahorra realmente al tanquear?
El cálculo es directo: el aumento suspendido era de $46 por cada galón. Quien compre 5 galones pagará $230 menos frente al precio que inicialmente se había fijado para octubre; en una compra de 10 galones, la diferencia es de $460, y en 15 galones llega a $690.
No es una reducción del precio de septiembre ni un cambio estructural en la gasolina. Es la suspensión de un ajuste mensual que ya estaba anunciado. Por eso el valor de referencia en Barranquilla se mantiene en $15.964 por galón, aunque el precio final puede variar entre estaciones por costos de distribución y componentes locales.
El combustible diésel, conocido como ACPM, tampoco tendrá cambios durante octubre. Esa estabilidad es relevante para el transporte de carga, el transporte público y actividades que dependen de este combustible, aunque no garantiza por sí sola que bajen otros precios.
El ajuste estaba ligado al etanol
Los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda habían informado que los $46 correspondían a una actualización del precio reconocido a los productores de etanol, un biocombustible que se mezcla con la gasolina y que proviene, entre otras materias primas, de la caña de azúcar.
Según el comunicado original de MinEnergía, la medida buscaba acompañar a los productores de caña del Valle del Cauca afectados por el terremoto del 10 de agosto. El ajuste promedio nacional equivalía al 0,29 % frente al mes anterior.
Al día siguiente, la Presidencia anunció que el incremento sería reversado durante octubre, mientras el Gobierno busca una alternativa frente al aumento del petróleo en el mercado internacional y su efecto sobre los combustibles.
“Nuestro primer deber es con el ciudadano. Cuando sea necesario tomar medidas difíciles, debemos explicarlas de manera clara, transparente y pública al país”.
Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia, en el anuncio de Presidencia del 1 de octubre de 2026.
El alivio al conductor no elimina el costo
Congelar un ajuste evita que el consumidor lo vea reflejado en el surtidor, pero no elimina las presiones que llevaron a calcularlo. El Gobierno deberá definir cómo financiará o compensará esa diferencia y bajo qué mecanismo, un detalle que no quedó precisado en el anuncio de reversión.
La discusión importa porque Colombia ya conoce el efecto fiscal de mantener por largo tiempo los precios internos por debajo de sus costos. El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles ha sido una de las presiones de las finanzas públicas, como explicó VOZCARIBE al revisar el debate sobre el déficit del fondo y el presupuesto nacional.
Eso no significa que una suspensión de $46 por un mes tenga el mismo impacto que los déficits acumulados de años anteriores. Son magnitudes distintas. Pero sí muestra el dilema recurrente: contener el precio al consumidor en el corto plazo sin abrir una cuenta fiscal difícil de sostener después.
Qué deben vigilar los conductores en octubre
La decisión aplica al precio de referencia de la gasolina corriente durante octubre. Si en una estación el valor parece superior, conviene revisar el aviso de precios, solicitar la factura y reportar una posible irregularidad ante las autoridades de protección al consumidor o la alcaldía local.
También es importante no interpretar el congelamiento como una promesa de precios fijos para los próximos meses. El propio Gobierno señaló que busca una solución permanente y una explicación pública de los factores que influyen en el valor de los combustibles. Por ahora, el cambio comprobable es uno: en octubre, la gasolina no incorpora los $46 por galón que habían sido anunciados.





