A solo un mes de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, las encuestas muestran a Iván Cepeda del Pacto Histórico liderando cómodamente la intención de voto en primera vuelta… pero con un problema gravísimo: su rechazo es tan alto que prácticamente le cierra las puertas a la Presidencia.
Según la más reciente encuesta de Guarumo-EcoAnalítica (abril 2026), Cepeda tiene un 42,2% de colombianos que afirman que nunca votarían por él. Ese número es un muro de concreto. No importa cuánto sume en primera vuelta: ese rechazo masivo se activa en segunda vuelta y lo deja en grave riesgo.
Primera vuelta: La ilusión peligrosa de Cepeda
Las últimas mediciones coinciden en que Iván Cepeda lidera, pero no logra despegar de forma definitiva:
- Invamer (abril 2026): Cepeda 44,3% – Abelardo de la Espriella 21,5% – Paloma Valencia 19,8% – Claudia López 3,6% – Sergio Fajardo 2,5%.
- Guarumo-EcoAnalítica: Cepeda 38% – De la Espriella 23,9% – Paloma Valencia 22,8%.
- Otras mediciones (AtlasIntel, GAD3) lo ubican entre 36% y 44%.
Cepeda se beneficia de la división del voto de oposición. Mientras la derecha y el centro se reparten los sufragios entre De la Espriella y Paloma Valencia, él consolida su núcleo duro de izquierda. Sin embargo, ese liderazgo es frágil.
Segunda vuelta: La realidad que duele para el petrismo
Aquí se derrumba el castillo de naipes:
- En varios ponderadores y encuestas recientes (incluido el de La Silla Vacía), Cepeda empata técnico o pierde contra Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
- En Guarumo, Paloma Valencia le ganaría a Cepeda.
- En AtlasIntel (abril), tanto De la Espriella como Paloma lo derrotarían por márgenes claros.
- Incluso en la encuesta Invamer (más favorable a Cepeda), la distancia en segunda vuelta se ha reducido considerablemente.
Conclusión clara: Cepeda gana cómodamente la primera vuelta gracias a la fragmentación del voto anti-Pacto Histórico, pero en segunda vuelta el voto útil y el rechazo masivo se le voltean en contra.
Las otras candidaturas: ¿Quiénes marcan y quiénes no?
- Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria): Consolidado en segundo lugar (entre 21% y 27%). Crece de forma constante. Su discurso duro contra el petrismo, la inseguridad y la corrupción lo posiciona como la opción más radical de la derecha. En segunda vuelta aparece muy competitivo contra Cepeda.
- Paloma Valencia (Centro Democrático): Ha tenido un fuerte repunte en las últimas semanas (de 10% a casi 23% en algunas mediciones). Representa la derecha uribista tradicional y muestra mayor capacidad de atraer votantes moderados y de centro-derecha en segunda vuelta. Varios análisis la señalan como la que más opciones tiene de derrotar a Cepeda.
- Claudia López: Se ubica alrededor del 3-4%. La exalcaldesa de Bogotá no logra despegar. Su perfil centrista no convence ni a la izquierda ni a la derecha dura en este clima de alta polarización.
- Sergio Fajardo: Entre 2% y 3%. El exgobernador de Antioquia sigue hundido. Su intento de representar un centro moderado no ha cuajado en una campaña marcada por la polarización extrema.
- El resto de candidaturas (Roy Barreras, Luis Gilberto Murillo, Clara López, Oscar Mauricio Lizcano y otros candidatos menores): Apenas suman entre 1% y 5% combinados. La mayoría no supera el 1% individual y están condenados a ser “voto testimonial” o a desaparecer en las próximas semanas. El tarjetón de 14 candidatos se reduce prácticamente a tres nombres que concentran más del 85-90% de la intención de voto.
¿Por qué Cepeda genera tanto rechazo?
El alto rechazo (42,2%) no es casualidad. Para millones de colombianos, Cepeda representa la continuidad pura y dura del gobierno de Gustavo Petro: las reformas controvertidas, la “Paz Total” criticada, el deterioro en seguridad, la economía tambaleante y un discurso ideológico que polariza al país.
Su trayectoria como senador del Pacto Histórico y su defensa histórica de procesos de paz con las FARC lo convierten, para un sector muy amplio, en símbolo de lo que no quieren repetir. Ese “voto anti-Cepeda” es estructural y difícil de mover.
En resumen: Cepeda puede ganar la primera vuelta gracias a la división de sus opositores, pero no tiene nada seguro. Su techo ideológico y su rechazo masivo lo hacen extremadamente vulnerable en un eventual balotaje. Mientras tanto, De la Espriella y Paloma Valencia pelean por consolidarse como la alternativa real que pueda unir el voto anti-petrismo.
¿Qué opinas tú? ¿Crees que la división de la oposición le regalará la Presidencia a Cepeda, o el rechazo ciudadano será más fuerte en segunda vuelta? Deja tu comentario abajo y comparte esta nota.





