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«¡Antonio, mamá está aquí!»: Venezuela busca a sus muertos bajo 164 edificios derrumbados

Mientras los equipos de rescate avanzan metro a metro entre los escombros de Caracas y La Guaira, miles de familias permanecen sin noticias de sus seres queridos. El doble terremoto del miércoles —el más devastador en más de un siglo— dejó al menos 164 muertos, 971 heridos y más de 35.000 personas sin contacto.

En el municipio caraqueño de Chacao, cerca de uno de los edificios colapsados de Los Palos Grandes, una mujer recorría los escombros el miércoles por la noche con las manos temblorosas. «¡Antonio, mamá está aquí!», gritaba desesperada, caminando de un lado a otro entre los voluntarios y los funcionarios de Protección Civil que intentaban mover los bloques de concreto sin maquinaria pesada, alumbrándose apenas con un par de plantas eléctricas. Su imagen quedó grabada en los videos que inundaron las redes sociales y resume mejor que cualquier cifra lo que ocurrió ese miércoles en Venezuela.

Un sismo precursor de magnitud 7,2 se produjo cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, a las 6:04 de la tarde, hora local. Apenas 40 segundos después llegó el golpe definitivo: un segundo temblor de magnitud 7,5, el más potente registrado en el país en más de un siglo. Los venezolanos lo vivieron en pleno feriado nacional por una victoria militar de 1821, muchos en sus casas o en centros comerciales cuando el piso comenzó a moverse.

Heidi Romero, comerciante de 42 años, se encontraba en el último piso del centro comercial Sambil de Altamira cuando comenzó el movimiento. «No sé ni cuánto tiempo duró. De unos negocios se cayeron bastantes cosas. Salimos por las escaleras de emergencia, por ahí nos sacaron», relató a la AFP. A unos metros de ella, Odalis Escalona, empleada bancaria de 54 años, describió lo que vio dentro del edificio: «Se desprendieron las escaleras, se rajó toda la pared. Cayeron cosas del techo. Fue horrible.»

Un estado de emergencia con más de 35.000 desaparecidos

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez —quien asumió el cargo en enero de 2026 tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses— confirmó este jueves 164 muertos y 971 heridos, y declaró el estado de emergencia nacional. Anunció además la creación de un fondo de reconstrucción de 200 millones de dólares para hospitales y viviendas dañados, con instrucciones directas a los ministerios de Economía y Finanzas para supervisar su ejecución.

El estado costero de La Guaira fue declarado «zona de desastre natural» por la cantidad de edificios que colapsaron. Según la plataforma ciudadana terremotovenezuela.com, al menos 123 edificaciones colapsaron completamente, 133 presentan daños estructurales graves y 160 tienen daños parciales, con la mayoría de los derrumbes totales concentrados en Caraballeda, Playa Grande y Catia La Mar.

El colapso de las telecomunicaciones convirtió la incertidumbre en desesperación colectiva. Desde el Gobierno habilitaron listas de búsqueda con información sobre el paradero de 35.000 personas, de las cuales aún no se tenía contacto con alrededor de 34.000 al cierre de esta edición. Niurka Meléndez, cofundadora de una organización de ayuda a venezolanos en Nueva York, relató que no lograba comunicarse con más de veinte familiares que viven en Caracas porque las conexiones estaban caídas. La plataforma independiente desaparecidosterremotovenezuela.com canalizó miles de reportes de ciudadanos dentro y fuera del país en pocas horas.

El presidente electo Abelardo De La Espriella expresó su solidaridad con Venezuela y afirmó que «Colombia los acompaña en esta hora difícil con afecto, respeto y esperanza».

El mundo responde, Colombia también

Venezuela espera la llegada de equipos especializados desde Estados Unidos, República Dominicana, El Salvador, México y Qatar. España enviará 54 rescatistas de la Unidad Militar de Emergencias, especializados en búsqueda urbana. La ONU activó el despliegue de equipos urbanos de búsqueda y rescate a través del Grupo Asesor Internacional, con el coordinador humanitario Gianluca Rampolla al frente de la operación en Caracas. El Salvador puso a disposición 300 rescatistas y paramédicos junto con 50 toneladas de equipo y suministros.

Colombia no fue ajena. El presidente electo Abelardo De La Espriella expresó su solidaridad con Venezuela y afirmó que «Colombia los acompaña en esta hora difícil con afecto, respeto y esperanza». El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ordenó coordinar con las autoridades nacionales un eventual plan de ayuda técnica y humanitaria, activando los protocolos del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos. Los sismos también se sintieron en ciudades fronterizas colombianas, y el Servicio Geológico Colombiano reportó réplicas percibidas con fuerza en el norte del país.

La madrugada del jueves encontró a decenas de miles de venezolanos durmiendo en colchones tendidos sobre el asfalto o refugiados en sus vehículos, sin atreverse a volver a sus edificios mientras las réplicas continuaban sacudiendo el país. Las autoridades suspendieron las clases en todo el territorio nacional por una semana y el aeropuerto internacional Simón Bolívar permanece cerrado tras sufrir daños estructural

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