Barranquilla se prepara para convertirse en una sede permanente de la Presidencia de la República, pero su principal puerta de entrada aérea continúa sin una solución estructural asegurada.
El aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz no fue incluido entre las intervenciones específicas del Conpes 4205, que compromete aproximadamente $6,54 billones entre 2026 y 2035 para modernizar la infraestructura aérea en 15 departamentos y 25 municipios del país.
La exclusión resulta especialmente paradójica. El presidente electo Abelardo de la Espriella ha anunciado que despachará parte importante de su tiempo desde Barranquilla, recibirá delegaciones y realizará actividades oficiales en la ciudad. Además, presentará una reforma constitucional para reconocerla como capital alterna de Colombia.
Ese nuevo protagonismo político previsiblemente aumentará el movimiento de funcionarios, empresarios, diplomáticos y visitantes. Sin embargo, el aeropuerto que deberá recibirlos fue clasificado por Asocapitales en nivel de riesgo crítico.
Un Conpes con $6,54 billones, pero sin el Cortissoz
El Conpes 4205 declaró de importancia estratégica un conjunto de proyectos para mejorar la capacidad, eficiencia y seguridad de aeropuertos y aeródromos regionales.
El aval fiscal concedido por el Consejo Superior de Política Fiscal, Confis, respalda vigencias futuras hasta 2035. Las obras estarán a cargo de la Aeronáutica Civil.
Entre las terminales beneficiadas aparecen el Alfonso Bonilla Aragón, que sirve a Cali; el Simón Bolívar de Santa Marta; El Edén de Armenia; el Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés; Vanguardia de Villavicencio y los aeropuertos de Inírida y San José del Guaviare, además de infraestructura aérea de Norte de Santander y otros territorios apartados.
El Simón Bolívar de Santa Marta, por ejemplo, concentra una asignación aproximada de $1,27 billones, mientras que el Alfonso Bonilla Aragón recibirá $223.005 millones en vigencias futuras.
El Ernesto Cortissoz, pese a su importancia para Barranquilla, el Atlántico y buena parte del Caribe, no figura entre las intervenciones individualizadas.
Esto no significa que el aeropuerto haya quedado sin ninguna inversión pública en curso. La Aerocivil ha anunciado recursos para mantenimiento, operación y obras complementarias. Lo que no tiene dentro del nuevo Conpes es una financiación estructural de largo plazo comparable con la concedida a otras terminales.
Barranquilla y Cali, las dos mayores alertas
La advertencia fue presentada este 30 de julio por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales, en el informe Sistema aeroportuario de las ciudades capitales de Colombia: infraestructura, riesgo sistémico y agenda estratégica.
El diagnóstico, entregado a la ministra de Transporte designada, Elsa Noguera, coloca al Cortissoz y al Alfonso Bonilla Aragón de Cali en el nivel de riesgo más elevado entre las trece terminales estudiadas.
Asocapitales sostiene que la liquidación de concesiones anteriores en Barranquilla dejó obras con baja ejecución y una modernización todavía pendiente.
“El éxito del Conpes no se medirá por el valor anunciado, sino por pistas rehabilitadas, terminales ampliadas, sistemas de navegación modernizados, mayor seguridad y mejores conexiones para los territorios”.
Asocapitales
La asociación pidió que se diseñe para el Ernesto Cortissoz una ruta independiente, con fuente de financiación identificada, alcance técnico preciso y un cronograma obligatorio.
El aeropuerto que recibiría al nuevo poder político
La discusión supera las incomodidades que puedan encontrar los pasajeros. El estado del Cortissoz puede convertirse en un problema de competitividad y también en una contradicción política para la ciudad.
De la Espriella anunció que Barranquilla será una sede permanente de la Presidencia y que desde la ciudad celebrará consejos de ministros y recibirá delegaciones nacionales e internacionales. Su iniciativa para convertirla constitucionalmente en capital alterna deberá ser tramitada por el Congreso, por lo que todavía no constituye una condición jurídica vigente.
Pero la descentralización que propone el mandatario electo supondría un incremento en la actividad institucional, empresarial y diplomática. En ese escenario, el aeropuerto dejaría de ser solamente una terminal regional para asumir una función adicional como puerta de entrada a una de las sedes del poder Ejecutivo.
VOZCARIBE ya había advertido, al analizar los beneficios y riesgos de convertir a Barranquilla en capital alterna, que el anuncio presidencial tendría que acompañarse de infraestructura, conectividad, seguridad y capacidad logística.
También explicó que el nuevo gobierno planea mantener una operación presidencial permanente desde Barranquilla, aunque todavía están por definirse sus costos, alcance administrativo y organización definitiva.
Hay inversiones, pero no una solución definitiva
La Aerocivil retomó la administración directa del Cortissoz en septiembre de 2024, después de la terminación anticipada del contrato con el Grupo Aeroportuario del Caribe.
Durante el primer año de operación pública, la entidad informó inversiones cercanas a $86.000 millones destinadas a necesidades urgentes, sistemas eléctricos, iluminación, ayudas visuales y mejoramiento de diferentes áreas.
Para 2026 anunció otros $44.000 millones en mantenimiento y operación. No obstante, los retrasos en algunos trabajos llevaron a la Procuraduría a iniciar vigilancia preventiva y a solicitar información sobre los contratos, los cronogramas y las causas de las demoras.
Paralelamente, la ANI y la Aerocivil estudian la iniciativa privada Puerta de Oro, un proyecto estimado en $3,1 billones que no requeriría desembolsos públicos y que pretende transformar el aeropuerto, mejorar su capacidad de carga y pasajeros, impulsar el mantenimiento de aeronaves y avanzar en su recategorización.
La propuesta se encontraba en etapa de factibilidad y aún debe superar evaluaciones técnicas, financieras, jurídicas y contractuales. Por eso, no puede considerarse una obra adjudicada ni una inversión garantizada.
Más pasajeros sobre una terminal pendiente
El Cortissoz movilizó durante 2025 más de tres millones de pasajeros y superó las 20.000 toneladas de carga, según la ANI. Estas cifras ratifican su importancia económica incluso antes de asumir el tráfico adicional que podría generar la presencia frecuente del Gobierno nacional.
Asocapitales advierte que Colombia movilizó 57,5 millones de pasajeros en 2025, un récord histórico, pero ese crecimiento no ha estado acompañado por una ampliación equivalente de pistas, terminales, sistemas de navegación y posiciones para aeronaves.
La gran pregunta para Barranquilla será, entonces, quién financiará la modernización integral del Cortissoz y cuándo comenzará a ejecutarse.
Si la ciudad aspira a recibir parte del Gobierno nacional, consejos de ministros, misiones diplomáticas y una mayor actividad empresarial, su aeropuerto no puede permanecer entre los de mayor riesgo del país ni depender indefinidamente de reparaciones parciales.
El Conpes 4205 dejó despejadas las pistas para varias terminales colombianas. Al Cortissoz, por ahora, le corresponde esperar una ruta propia.





