La respuesta empresarial a la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto combina donaciones directas, alimentos, agua, logística, transporte y campañas para que los ciudadanos aporten. El primer balance muestra compromisos importantes, aunque todavía no existe una cifra consolidada de cuánto dinero y bienes ha puesto el sector privado.
La solidaridad empresarial está llegando por varias vías. Algunas compañías están entregando recursos propios; otras están duplicando los kits que compran sus clientes; varias habilitaron cajeros, aplicaciones y tiendas para recaudar; y otras pusieron su infraestructura al servicio del traslado de rescatistas, pacientes y ayuda humanitaria.
La diferencia importa. No es lo mismo una donación corporativa que un canal para recibir aportes de la ciudadanía. Por eso, este compendio separa los compromisos anunciados por las empresas de los mecanismos que permiten a los colombianos sumarse.
Los aportes directos y las entregas ya anunciadas
| Empresa u organización | Qué anunció | Estado o alcance reportado |
|---|---|---|
| Grupo Éxito y Fundación Éxito | Paquetes alimentarios y kits humanitarios para familias damnificadas. | Se focalizaron 3.500 familias y 1.000 ayudas humanitarias ya fueron enviadas al Chocó, según la Fundación. |
| D1 y Fundación Santo Domingo | Entrega de 1.000 toneladas de productos de primera necesidad. | La empresa habilitó más de 2.850 tiendas. También ofrece kits de $15.000 y $30.000; por cada kit comprado por un cliente, D1 anuncia la donación de otro. |
| Bavaria | Agua, Pony Malta y capacidad logística. | Anunció la entrega de 250.000 unidades, en coordinación con autoridades y organizaciones de las zonas afectadas. |
| Fundación Grupo Argos | Campaña de recaudo administrada por la Corporación Presentes. | La meta anunciada es de $1.000 millones. La empresa también evalúa aportar, en una etapa posterior, mediante Obras por Impuestos. |
| ANDI | Jornada Solidaria Por Colombia durante su Congreso Empresarial Colombiano. | El gremio anunció que donará el 50 % de las inscripciones y coordinará la recepción de alimentos, medicamentos e insumos. |
En este grupo están los anuncios que tienen un aporte material identificable o una meta concreta. En algunos casos, como el de Argos, se trata de un objetivo de recaudo y no de una transferencia ya ejecutada; en el caso de D1, parte de la operación depende de los kits que adquieran los clientes.
“Lo que estamos diciéndoles a las empresas es: unámonos todos en un esfuerzo, hagamos que el impacto sea grande”.
La frase es de María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, gremio que pidió coordinar las ayudas y mantener la solidaridad durante las siguientes etapas de la emergencia.
Bancos y plataformas: el dinero pasa por sus canales
El Grupo Aval habilitó 2.700 cajeros de Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular y Banco AV Villas, además de la billetera dale!, para que los ciudadanos realicen donaciones destinadas a la Cruz Roja. Es una infraestructura de recaudo, no una cifra publicada de aporte propio del conglomerado.
La Fundación Bancolombia abrió un canal para recibir ayudas alimentarias, hospitalarias, refugios y otros elementos. Hasta el cierre de este compendio no se había informado públicamente un monto corporativo separado de los recursos que puedan entregar los ciudadanos por ese mecanismo.
El Consejo Gremial Nacional y la Red de Bancos de Alimentos de Colombia, Abaco, organizaron además un corredor humanitario para mover alimentos y artículos de aseo hacia refugios y hospitales. La red contempla centros principales en Buenaventura, Istmina, Manizales y Pereira, con nodos intermedios en Armenia, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Ibagué y Medellín.
La ventaja de estos mecanismos es que reducen la dispersión de la ayuda. El riesgo es que el público confunda el valor recaudado con una donación de la empresa. Mientras no se publique un consolidado con aportes propios y aportes de terceros, ambas cifras deben mantenerse separadas.
Transporte, conectividad y servicios que también cuentan
La ayuda no siempre llega en forma de dinero o cajas. Avianca anunció cerca de 2.500 sillas adicionales entre el 11 y el 13 de agosto, vuelos hacia Cali, Armenia y Quibdó, y la coordinación de un puente aéreo para trasladar rescatistas, personal médico, brigadistas, insumos y asistencia humanitaria. También ofreció flexibilidad a pasajeros con vuelos hacia las zonas afectadas.
Yango habilitó en Cali hasta dos viajes gratuitos por cuenta: uno para llegar a hospitales y otro para transportar donaciones hacia los puntos de acopio. La plataforma también anunció un descuento del 99 % en determinados domicilios y abrió la posibilidad de hacer aportes económicos mediante su aplicación, canalizados por Abaco.
Estas medidas tienen un valor operativo difícil de resumir en pesos: ayudan a mover personas, suministros y equipos en un momento en el que el transporte puede convertirse en el cuello de botella de la emergencia.
Empresas vinculadas, pero sin monto público individual
El Ministerio de Comercio reportó la participación de otras compañías y organizaciones en las iniciativas de ayuda, entre ellas AFIDRO, Grupo Olímpica, Grupo Nutresa, Ultracem, Organización Ardila Lülle, Coca-Cola, McDonald’s y Tecnoglass, además de las ya mencionadas.
Sin embargo, en el corte de información revisado no aparecen para todas ellas cifras individuales, inventario de bienes, fecha de entrega o destino final. Por eso no es responsable sumarlas a un total como si sus aportes fueran equivalentes o estuvieran plenamente cuantificados.
La ausencia de una cifra no significa que no exista ayuda. Significa que todavía no hay información pública suficientemente detallada para comparar el aporte de una empresa con el de otra.
La reconstrucción será otra etapa
La ayuda de emergencia —agua, alimentos, kits, medicamentos, transporte y refugio— apenas cubre la primera fase. AmCham Colombia advirtió que la reconstrucción podría superar los 20 billones de pesos, una estimación gremial que todavía no reemplaza un diagnóstico oficial completo de viviendas, hospitales, vías, escuelas, servicios públicos y establecimientos productivos afectados.
En ese escenario, el sector privado podría tener un papel más largo: materiales de construcción, reconstrucción de infraestructura, crédito, reactivación de negocios, empleo y apoyo técnico. La propuesta de Grupo Argos de evaluar Obras por Impuestos apunta precisamente a esa etapa, pero todavía está presentada como una posibilidad que debe concretarse y definirse con el Gobierno.
La emergencia también ha puesto a prueba la coordinación. Como muestra nuestra cobertura sobre el rescate y el balance de víctimas del terremoto, la atención ocurre en múltiples ciudades y municipios, no en un solo punto. Y las herramientas tecnológicas que ya están siendo usadas en la emergencia, como drones, perros y cámaras térmicas, exigen que la ayuda empresarial se coordine con las autoridades y los equipos que están en el terreno.
El balance aún no se puede sumar
Con la información pública disponible, se pueden identificar una meta de recaudo de $1.000 millones de la Fundación Grupo Argos, 1.000 toneladas de productos anunciadas por D1 y la Fundación Santo Domingo, 250.000 unidades de agua y Pony Malta de Bavaria, ayudas para 3.500 familias de la Fundación Éxito y una donación del 50 % de las inscripciones de un congreso empresarial. A eso se suman canales financieros, transporte, vuelos, descuentos y logística.
Pero no se debe presentar esa relación como un total nacional. Las unidades no son comparables, algunas cifras son metas, otras son entregas, y varias campañas dependen de donaciones de ciudadanos. El siguiente paso debería ser un tablero público que informe empresa, aporte propio, recaudo de terceros, beneficiarios, destino, fecha de entrega y saldo pendiente.
Por ahora, el empresariado colombiano sí está poniendo recursos y capacidades al servicio de la emergencia. La prueba de fondo será que esa solidaridad sea verificable, llegue a las comunidades más afectadas y no termine diluida entre anuncios, campañas de mercadeo y cifras imposibles de auditar.
Este compendio distingue entre donaciones empresariales directas, metas de recaudo y canales para aportes de ciudadanos. Las cifras y compromisos pueden cambiar a medida que avance la emergencia.




