El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una alerta sanitaria de carácter urgente, ordenando el retiro inmediato de todos los lotes de yogures de la marca Villa de Ubaté que se comercializan en el territorio colombiano.
La drástica medida fue tomada tras descubrir que la empresa estaba vendiendo sus productos de manera fraudulenta, poniendo en riesgo la salud de los consumidores al no poder garantizar la inocuidad y calidad de sus alimentos.
El núcleo del problema, según detalló la autoridad sanitaria, radica en un incumplimiento flagrante de la normativa vigente. Los yogures Villa de Ubaté estaban siendo distribuidos y vendidos bajo el registro sanitario RSA-006435-2018, el cual se encuentra vencido.
De acuerdo con la Resolución 2674 de 2013, cualquier alimento que requiera un permiso sanitario y se comercialice sin uno válido es automáticamente catalogado como un «alimento fraudulento».
La falta de un registro sanitario activo implica que el Invima no puede certificar que los procesos de fabricación del producto cumplan con las condiciones higiénicas necesarias, ni tampoco puede avalar la calidad de las materias primas utilizadas o la seguridad del producto final para el consumo humano.
La alerta afecta específicamente al «yogur entero con dulce» de la marca en todas las presentaciones y sabores reportados, que incluyen fresa, melocotón, guanábana, feijoa, mora y kiwi. Estos productos tenían una presencia notable en el mercado, especialmente en el departamento de Cundinamarca, donde su consumo estaba bastante extendido.
Ante la gravedad de la situación, el Invima ha hecho un llamado enfático a la población, emitiendo una serie de recomendaciones claras y directas. Primero, se insta a los consumidores a abstenerse de comprar cualquier yogur de la marca Villa de Ubaté. Segundo, para aquellos que ya hayan adquirido los productos, la instrucción es suspender su consumo de forma inmediata y desecharlos.
Adicionalmente, el instituto ha solicitado la colaboración de las secretarías de salud de todos los departamentos y municipios del país para que inicien una búsqueda activa de estos yogures en tiendas, supermercados y cualquier otro punto de venta, con el fin de asegurar su completo retiro de circulación y proteger la salud pública.