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Sector bancario colombiano, por la ruta de la sostenibilidad

Si usted piensa que los bancos solo se dedican a captar dinero, otorgar créditos y generar intereses para su propio beneficio, es necesario que amplíe su visión. En los últimos años el sector ha tenido un giro importante que le ha permitido integrar los temas financieros, operacionales e intelectuales, con lo humano, ambiental y social.

Desde la creación del Protocolo Verde entre el sector bancario y el Gobierno nacional en 2012, son muchos los avances y existe ahora un énfasis en la financiación de proyectos orientados a contrarrestar el cambio climático, la preservación de la especie humana, eliminación de la pobreza y otros, que van en consonancia con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Medir la huella de carbono de emisiones propias y las de los proyectos financiados, son clave para definir el compromiso del sector de contribuir a la meta de cero emisiones netas a 2050 y movilizar recursos destinados a iniciativas de transición, adaptación y mitigación del cambio climático.

Es así como el sector bancario colombiano transita por la ruta de la sostenibilidad a través de una serie de acciones que buscan asegurar el crecimiento económico en armonía con un mejor futuro para las generaciones por venir tomando decisiones estratégicas, proceso en el cual los gobiernos corporativos tienen un papel definitivo.

Esfuerzo para alcanzar las metas de los ODS

El esfuerzo de la banca por apoyar las metas de los ODS, no quedó en proyecciones. En el caso de Colombia, las acciones emprendidas por tres bancos, les valieron su inclusión en el Dow Jones Sustainability Index (DJSI), que es el ranking que representa el mayor estándar de sostenibilidad a nivel global, donde aparecen algunas de las compañías más importantes del país.

Una de estas entidades es Bancolombia, que se consolidó como el banco más sostenible en el país y el quinto del mundo por su desempeño económico, ambiental y social. Su presidente, Juan Carlos Mora, dijo que este es un reconocimiento al trabajo orientado a mejorar las condiciones de vida de las personas por medio de la aplicación de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG).

David Pacheco, director de Sostenibilidad de BBVA en Colombia, precisó a su vez que el reto en la neutralidad en carbono para el año 2050 en el mundo, así como las iniciativas requeridas para que las brechas sociales disminuyan a niveles manejables requieren grandes inversiones en los próximos años y es el sector financiero el llamado a ayudar en la correcta canalización de dichos recursos.

El presidente de Asobancaria, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia, Hernando José Gómez, indicó que el sector busca alcanzar estos objetivos mediante cinco caminos que contemplan resultados a corto, mediano y largo plazo.

Un camino desde las regiones

Un primer camino está enfocado en dar una mayor importancia a los territorios y su crecimiento, por lo que la apuesta es a seguir aumentando la presencia del sector financiero en todas las regiones del país con niveles de inclusión y profundización financiera similares a los de las grandes urbes.

Hernando José Gómez, presidente de Asobancaria

El Informe trimestral de inclusión financiera de Banca de las Oportunidades muestra que a septiembre de 2021 el indicador de acceso a productos financieros fue superior en las ciudades y aglomeraciones con un 99,3 %, seguido por los municipios intermedios con 76,4 %, mientras que en los municipios rurales era del 69,2 % rurales y del 57,1 % rurales dispersos. Además, el indicador de uso mostró un comportamiento similar.

Financiación verde

El camino verde es el segundo y hace referencia a la financiación de proyectos de sostenibilidad ambiental. Si bien es cierto que, según Asobancaria se han desembolsado $11,5 billones para este tipo de iniciativas, el sector entró en un proceso de transformación de sus modelos de negocio y su meta es cuadruplicar esta suma hasta unos $40 billones en los próximos 5 años.

Datos del gremio indican que solo en el 2020 la colocación de créditos verdes fue mayor en un 11 % a la de 2019 y fue equivalente al 2,1% del saldo total de cartera de ese año.

“Esto es un ‘gana gana’. Hay muchas posibilidades de generar nuevos negocios, en temas como la economía circular, la bioeconomía, las energías renovables no convencionales y muchas más”, dijo recientemente Hernando José Gómez.

La financiaiación de energías renovables, es una gran apuesta del sector financiero de Colombia.

Por su parte, Andrés Restrepo, director de Finanzas Estructuradas de Davivienda, señaló que cada vez se hace más importante la financiación de proyectos sostenibles que mitiguen el cambio climático y medioambiental.

Así lo aseguró tras el anuncio de una alianza para financiar con más de $36 mil millones durante 7 años un portafolio de proyectos de eficiencia energética con la firma GreenYellow, filial del Grupo Casino, especializada en generación de energía solar descentralizada y eficiencia energética.

“Dada la gran relevancia que viene tomando la financiación de proyectos y empresas que contribuyan a la sostenibilidad del medio ambiente en el país, se vuelve cada vez más importante incorporar estructuras diferentes que permitan lograrla”, explicó.

El crecimiento digital

La tercera ruta es la digital y destaca la importancia de garantizar el acceso a internet de todos los colombianos, para que tengan las mismas oportunidades de acceso a los servicios digitales de la banca, con transacciones en línea, que hoy se estiman en un 73% de la totalidad de las que se realizan.

En este sentido, es evidente el trabajo del sector bancario en los últimos años que, impulsado por la coyuntura de la pandemia, aceleró la transformación digital, lo que ha permitido que hoy en día muchos más colombianos tengan la posibilidad de contar con productos financieros digitales como billeteras electrónicas, tecnologías para pagos electrónicos como códigos QR, pagos sin contacto y crédito digital, entre otros.

Datos de Asobancaria indican que productos y servicios tales como los depósitos de bajo monto, instrumentos de fácil uso y apertura llegaron a 13,3 millones en 2020 frente a 4,8 millones en 2018; mientras que las cuentas de ahorro de trámite simplificado pasaron de 2,2 millones a 10,1 millones en el mismo lapso, lo cual muestra una marcada tendencia de crecimiento.

Equidad, diversidad e inclusión

El cuarto camino es el de la diversidad. Se calcula que 9 de cada 10 adultos en Colombia cuentan con un producto financiero, pero no todos son activos, la meta es seguir trabajando para que el acceso sea universal.

De acuerdo con el más reciente informe de la Banca de las Oportunidades, a septiembre del año pasado, 33,2 millones de adultos en Colombia tenían al menos un producto financiero formal, lo que representa 300 mil personas más que en junio de 2021. El Indicador de acceso pasó de 87,1 % en septiembre de 2020 a 89,9 % en el mismo mes de 2021, superando las expectativas tanto del Gobierno nacional como del sector. No obstante, es necesario que este indicador siga creciendo.

Las mujeres juegan hoy en día un papel fundamental en el sector bancario.

Este camino también tiene sus bases en la Equidad, Diversidad e Inclusión (EDI), que apunta a impulsar e implementar políticas, estrategias y acciones que permitan consolidar la cultura interna de los bancos, en la que no solo participen los empleados, sino también los proveedores y aliados estratégicos.

La labor se orienta a identificar las necesidades de las mujeres y grupos poblacionales diversos (étnicos, LGBT+, con discapacidad, migrantes, reinsertados, emprendedores, jóvenes, adulto mayor) con el objetivo de desarrollar productos y servicios que sean inclusivos y que ofrezcan soluciones para todos.

Desarrollo empresarial

Luego está el camino que los bancos llaman “de las oportunidades”, mediante el cual se proponen garantizar el acceso al microcrédito y el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, que son el gran motor en generación de empleo y crecimiento económico del país.

“Uno de los obstáculos que enfrentan estas empresas es la falta de apalancamiento financiero, como bien lo demuestra el hecho de que, durante el segundo semestre de 2020, en promedio, solo el 30 % de las mipymes solicitó un crédito en el sistema financiero, esto pese a que las tasas de aprobación de las solicitudes oscilaron entre el 75 % y el 91 % para el mismo periodo, según la Gran Encuesta Pyme de ANIF”, dijo Hernando José Gómez.

Los bancos consideran que esta situación es fruto de fenómenos como altos niveles de informalidad empresarial, bajos niveles de apropiación tecnológica por parte de los empresarios, una baja educación financiera y la imposibilidad de ofrecer garantías que ayuden a reducir el riesgo crediticio. Para atender las necesidades de este segmento es fundamental el fortalecimiento de la corresponsalía digital, el scoring para población vulnerable, jóvenes y mipymes; aprovechamiento del leasing y el factoring y otros.

Bancos Sostenibles

El presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora, destacó que las acciones del banco están enmarcadas en tres compromisos: fortalecer el tejido productivo con énfasis en las pymes, el agro y la reconversión tecnológica; construir ciudades y comunidades sostenibles e impulsar la inclusión financiera con énfasis en la equidad de género.

Estas son las vías que ha adoptado la entidad para materializar su aporte a 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas: fin de la pobreza, educación de calidad, igualdad de género, trabajo decente y crecimiento económico; Industria, innovación e infraestructura; acción por el clima y ciudades y comunidades sostenibles.

La pequeña empresa es entendida en la banca como un gran motor que mueve la economía.

Bancolombia anunció el compromiso de evitar 9,3 millones de toneladas de CO2 a 2030, a través de la financiación de energías renovables, eficiencia energética y movilidad sostenible por un monto de al menos $40 billones.

También, cumpliendo con su declaración de llegar al año 2030 con $500 billones destinados a apoyar negocios con criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ASG), ha desembolsado más de $70 billones desde el 2020. De ellos, $8,6 billones corresponden al primer trimestre de 2022.

“De lo desembolsado en ese periodo del presente año, destacamos que $4,4 billones fueron para fortalecer la competitividad, $2,2 billones apalancaron el propósito de tener más y mejores ciudades sostenibles, y $2 billones acompañaron la inclusión financiera de los colombianos”, puntualizó Mora.

Por su parte, Tatiana Valencia, gerente de Relación con Inversionistas y Sostenibilidad de Itaú Colombia, expresó que la entidad ha desarrollado una estrategia de sostenibilidad que cuenta con ocho frentes de acción como son gobernanza y ética, experiencia del cliente, aliado financiero, educación financiera, talento comprometido, alianzas por el desarrollo, financiamiento e inversión de impacto y gestión responsable.

Dentro de estos frentes se tiene como objetivo contribuir a 10 de los 17 ODS, en especial los relacionados con educación de calidad, trabajo decente y crecimiento económico e industria, innovación e infraestructura, entre otros.

“Tenemos resultados en los diferentes frentes y nos parece relevante destacar la labor gestionada en Talento Comprometido con avances en el ODS de Igualdad de Género donde el Banco cuenta a corte de diciembre de 2021 con un 53 % de mujeres en posiciones directivas de gerencia senior (máximo 2 niveles bajo el CEO) y un 42 % de mujeres en puestos relacionados con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM)”, dijo Valencia.

Iniciativas sostenibles del sector bancario

A su turno, el director de Sostenibilidad de BBVA en Colombia, David Pacheco, aseguró que las iniciativas sostenibles del sector financiero benefician de muchas formas a los diferentes segmentos. Por un lado, ayudan a generar conciencia tanto en personas como en empresas, dado que será cada vez más frecuente la incorporación de criterios sostenibles para determinar el perfil de riesgo de los clientes.

La banca colombiana está en la onda de financiar iniciativas sostenibles. (Foto de riqueza creado por wirestock – www.freepik.es)

“Dicho de otra forma, en la medida que los patrones de consumo y los negocios no sean sostenibles será cada vez más difícil acceder a recursos del sistema financiero, no sólo bancario sino del mercado de capitales y eso ayuda a que se genere un nivel de conocimiento y conciencia sobre la importancia de actuar en este sentido”, manifestó.

El siguiente paso es la acción hacia la transición a negocios y comportamientos más sostenibles y en ese punto, dado las inversiones requeridas, las iniciativas sostenibles del sector cobran cada vez más importancia encaminadas a productos y servicios financieros con mejores condiciones que ayuden a dicha transición.

Davivienda informó que “definimos como meta para 2030 tener una participación de la cartera sostenible conformada por los créditos con beneficio ambiental y los de beneficio social, equivalente al 30 % de nuestra cartera total”.

En 2021 fortaleció sus líneas de crédito ambientales y sociales en los países donde tiene presencia, con una participación de cartera de 9,3 %. A abril de 2022, había financiado $10,7 billones en proyectos sostenibles, logrando un incremento de 2 % sobre los resultados del año anterior.

En este camino de sostenibilidad que ha tomado la banca colombiana, cobra gran importancia la Taxonomía Verde, un sistema de clasificación de actividades económicas y activos que contribuyen a los objetivos ambientales del país, desarrollado por la Superintendencia Financiera y el Ministerio de Hacienda.

Con esta nueva herramienta se agiliza la movilización de flujos de capitales, la elegibilidad de proyectos con beneficios ambientales, que traerán consigo el crecimiento sostenible del mercado y la cartera verde.

En este contexto, es posible que el sector bancario sea un gran aliado para alcanzar las metas de sostenibilidad en el país y aun cuando es largo el camino que queda por recorrer, los primeros pasos dados ya muestran una intención que va más allá de la fría realidad de un simple negocio que persigue dividendos y que muestra un rostro mucho más amigable, a través del sendero verde por el que ahora sin duda está transitando.

Ronald Rangel
Ronald Rangelhttps://vozcaribe.com
Periodista, editorialista, editor con experiencia en medios impresos y digitales por más de 20 años. Amante de las buenas historias, creador de proyectos editoriales exitosos y trabajador incansable. rrangelramirez@gmail.com

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